¡La osteoartritis no se cura, pero se mejora y mucho!

la-osteoartitis-se-puede-mejorar
Cuando mi padre tenía 40 años ya tenía osteoartritis en las manos. Este triste hecho no le sorprendió. Con poco más de 20 años se…

Cuando mi padre tenía 40 años ya tenía osteoartritis en las manos. Este triste hecho no le sorprendió. Con poco más de 20 años se rompió un dedo, y el médico que revisaba la tomografía de su mano señaló, que incluso entonces, ya tenía principio de artritis en todos los dedos.  Pasaron muchos años antes de que empezaran los terribles dolores.

La osteoartritis

Aunque no tengas síntomas de artritis (articulaciones calientes, doloridas e inflamadas) es posible que ya tengas degeneración artrítica en algún lugar de tu cuerpo.
Hay muchos tipos de artritis. Y van desde las formas relativamente suaves de tendinitis, hasta la artritis reumatoide incapacitante.  La más común de ellas es la osteoartritis, que hoy en día afecta al 70% de las personas cuando cumplen los 60 años.
La osteoartritis está causada por la rotura del cartílago -el tejido que acolcha nuestras articulaciones- a medida que envejecemos. Este cartílago se va reduciendo debido al desgaste natural, y en algunos casos por lesiones. Lo que significa que los huesos empiezan a  friccionar, causando dolor, rigidez y pérdida de movilidad; más frecuentemente en las manos. Otras zonas habituales son las rodillas, las caderas, el cuello y la columna.

Los antiinflamatorios impiden que el cartílago sane

Mi padre, como mucha gente, tomaba diariamente medicamentos analgésicos para soportar el dolor. Y sufría los desagradables efectos secundarios de dichos medicamentos. Por lo que a menudo se preguntaba qué era peor, la artritis o la medicación. Finalmente, acabó sufriendo lesiones serias en el estómago por los medicamentos antiinflamatorios que tomaba cada día. Y más adelante descubrimos, que esos mismos antiinflamatorios impiden que el cartílago sane.
Por desgracia, no hay cura para la osteoartritis. Pero puedes ayudar a evitarla, y también ralentizar su progreso con un cuidado quiropráctico regular. Los ajustes espinales a mi padre le redujeron el dolor artrítico, lo que a su vez le permitió un mayor rango de movimiento y una reducción de la acumulación de fluidos en las articulaciones artríticas.  
Lynn Mavenia

El artículo apareció publicado en el libro Más Años en su Vida y Más Vida en sus Años.

En algunos casos se ha variado un poco la redacción para ajustarla a los usos del español.

Todas las historias publicadas aquí son reales, aunque la imagen no es la del protagonista, es de archivo. Asimismo, se reflejan los datos personales tal y como aparecieron publicados. 

La artritis es la inflamación de una articulación o más. Los principales síntomas de la artritis son dolor y rigidez de las articulaciones, que suelen empeorar con la edad. Los tipos más frecuentes de artritis son la artrosis y la artritis reumatoide.
*Ref. www.mayoclinic.org

Posts recientes

Los síntomas del síndrome de Ménière mejoraron

Los síntomas del síndrome de Ménière mejoraron

Después de muchas visitas a diferentes otorrinolaringologos, me diagnosticaron síndrome de Ménière. La única solución parecía ser la operación quirúrgica... hasta que me topé con la quiropráctica.   Mi historia La verdad es que hacía mucho tiempo que pensaba en probar...

Mi osteoporosis desapareció gracias a la quiropráctica

Mi osteoporosis desapareció gracias a la quiropráctica

Soy María del Carmen D.M y voy a exponer mi experiencia con la quiropráctica, por si a alguien pudiera serle de utilidad, o cuando menos dejar constancia. Poco después de cumplir los 40 años comencé a padecer osteoporosis. Ahí  empezaron los tratamientos con los...

¿La artritis mejora con la quiropráctica? Si. Conmigo lo hizo.

¿La artritis mejora con la quiropráctica? Si. Conmigo lo hizo.

Me llamo Montse y tengo 39 años. Padezco artritis desde hace mucho tiempo, lo que me ha provocado muchos problemas de huesos. Sobretodo en manos y cervicales que han sido siempre el punto débil de mi salud, así como la tensión en los hombros. Descubrí la quiropráctica...

COMPARTE TUS

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Mantente en contacto!