La ciática no es una enfermedad en sí misma: es el nombre que le damos a un dolor que arranca en la zona lumbar y baja por el glúteo y la parte de atrás de la pierna, siguiendo el recorrido del nervio ciático. Lo que hay detrás puede ser muy distinto de una persona a otra, y por eso lo primero en consulta no es tratar, sino averiguar qué lo está produciendo.
En Tonovital Centro Quiropráctico, en el centro de Málaga, te atiende José De San Juan Guerrero, fisioterapeuta colegiado nº 5960 y Doctor of Chiropractic por el Sherman College of Chiropractic (Carolina del Sur, EE. UU.), con más de 25 años de consulta.
Qué es la ciática
El nervio ciático sale de la parte baja de la columna y baja por la nalga hasta el pie. Cuando algo lo irrita a su salida, el dolor no se queda en la espalda: se nota a lo largo de la pierna. Por eso «ciática» describe un síntoma, no un diagnóstico. Detrás puede haber una hernia o una protrusión discal, un estrechamiento del canal, una articulación bloqueada o musculatura muy cargada en el glúteo.
Lo que suele notarse
- Dolor en una nalga o en una sola pierna, que a veces llega hasta el pie.
- Quemazón, hormigueo o calambre que bajan por la pierna, más que un dolor sordo.
- Dolor que aumenta al estar sentado mucho rato o al levantarte de la silla.
- Dolor al toser, estornudar o hacer fuerza.
- Rigidez lumbar por la mañana o al agacharte.
Muchas ciáticas van a menos en unas semanas. Cuando no es así, o cuando vuelven una y otra vez, tiene sentido valorarlas.
Lo que aquí no hacemos
No diagnosticamos la causa por imagen ni pedimos resonancias: eso lo decide tu médico. Si ya las tienes, se leen junto a tu historia.
No damos bajas ni cambiamos tu medicación.
No sustituimos la valoración médica cuando aparecen las señales de alarma que tienes más abajo.
Lo que sí abordamos
- Dolor lumbar y glúteo que acompaña a la ciática.
- Rigidez de la columna lumbar y de la pelvis, que cambia cómo se reparte la carga.
- Musculatura del glúteo y la cadera que lleva semanas protegiéndose.
- Postura y gestos del día a día que mantienen la irritación: cómo te sientas, cómo te agachas, cómo conduces.
Si detrás hay una hernia discal, aquí tienes más detalle: hernia discal y ciática en Málaga. Si el dolor se queda en la zona lumbar y no baja por la pierna, mira lumbalgia en Málaga.
Sentarse, conducir y dormir con ciática
Sentado, apoya bien la espalda en el respaldo y los pies en el suelo, y levántate a dar unos pasos cada media hora. Una silla muy blanda o un sofá bajo suelen empeorar.
Conduciendo, acerca el asiento para no estirar la pierna del todo y para en viajes largos. La cartera en el bolsillo de atrás presiona justo sobre el glúteo.
Para dormir, de lado con una almohada entre las rodillas, o boca arriba con un cojín bajo ellas. Así la zona lumbar descansa en una posición neutra.
En general, mantenerse activo dentro de lo que el dolor permite ayuda más que el reposo absoluto. Ninguno de estos consejos sustituye lo que te haya indicado tu médico.
Cuándo ir al médico, no aquí
Hay señales que no se valoran en una consulta de fisioterapia y quiropráctica. Ve a urgencias o a tu médico cuanto antes si notas:
- Pérdida de control de la orina o de las heces.
- Adormecimiento en la zona que apoyarías al sentarte en una silla de montar.
- Pérdida de fuerza en la pierna o en el pie que va a más de un día para otro.
- Dolor en las dos piernas a la vez.
- Fiebre, pérdida de peso sin explicación o antecedentes de cáncer junto al dolor de espalda.
Cómo se valora en la primera visita
La primera visita sirve para entender el caso, no para empezar a tratar a ciegas:
- Te escuchamos. Desde cuándo, cómo empezó, hasta dónde baja el dolor, qué lo mejora y qué lo empeora, qué te han dicho antes y qué has probado ya.
- Exploración. Movilidad de la columna lumbar, la pelvis y la cadera, y cómo responde la pierna afectada.
- Análisis postural computerizado. Para ver cómo cargas la columna de pie y en movimiento.
- Te explicamos lo que hemos encontrado antes de que nadie te toque, con las opciones que hay. Si la ciática que traes no es para nosotros, te lo decimos ahí mismo.
Trae tus informes y tus pruebas de imagen si las tienes. La primera visita cuesta 80 € e incluye historia clínica, exploración, análisis postural y explicación de resultados.
Por qué venir, aunque tu ciática la esté viendo otro especialista
Con una ciática es fácil acabar yendo de consulta en consulta: el médico de cabecera, el traumatólogo, la resonancia, la lista de espera. Mientras tanto, el dolor sigue decidiendo cuánto rato aguantas sentado.
Esa parte sí es nuestra. Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que la zona lumbar y la pelvis que se han quedado rígidas vuelvan a moverse, y que el glúteo y la cadera dejen de compensar. Eso no hace desaparecer una hernia ni sustituye lo que decida tu especialista, y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia el día: aguantar una reunión sentado, conducir hasta el trabajo, dormir sin buscar postura toda la noche.
Si en la primera visita vemos que lo tuyo necesita otra cosa, más pruebas o volver al médico, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una resonancia antes de venir?
No. Si ya la tienes, tráela. Si durante la valoración vemos que hace falta, te lo diremos para que la pida tu médico.
¿Se puede venir en plena crisis de ciática?
Sí, siempre que no aparezca ninguna de las señales de alarma de arriba. La valoración se adapta a lo que puedas moverte ese día.
¿Y si la ciática vuelve cada cierto tiempo?
Es habitual. En ese caso se mira sobre todo qué se repite en tu día a día: postura, trabajo, deporte, forma de cargar peso.
¿Necesito volante?
No.
¿Atendéis en inglés?
Sí, la consulta se atiende también en inglés.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
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En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.




