Cuando alguien lleva muchos años conviviendo con vértigos, hay dos cosas encima de la mesa: la enfermedad, que es médica, y lo que el cuerpo ha ido haciendo alrededor, que a veces es mecánico.
Qué es el vértigo y quién lo estudia
El vértigo es la sensación de que todo gira, y casi siempre tiene su origen en el oído interno o en el sistema vestibular. Las causas más frecuentes son el vértigo posicional benigno, la neuritis vestibular y el síndrome de Ménière.
Un vértigo que aparece por primera vez, o que cambia de forma, tiene que verlo un médico. El otorrinolaringólogo es quien lo estudia y quien lo diagnostica.
Lo que aquí no hacemos
No abordamos el vértigo ni ninguna alteración del oído interno o del sistema vestibular.
No hacemos rehabilitación vestibular. Es una especialidad de fisioterapia con formación propia y no es lo que se hace en esta consulta.
No tocamos medicación ni sustituimos el estudio del otorrino.
Lo que sí abordamos
Lo que sí se valora:
- Dolor cervical y tensión mantenida de cuello y hombros.
- Movilidad limitada del cuello, muchas veces por evitar moverlo durante meses.
- Dolor de cabeza de origen cervical.
- Dolor dorsal y lumbar de origen mecánico.
Décadas de evitar ciertos movimientos dejan huella en la movilidad del cuello y de la parte alta de la espalda. Ahí sí hay algo que explorar.
Lo que no se va a decir es que eso cambie el vértigo. Son planos distintos y conviene no mezclarlos.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: desde cuándo, cómo empezó, qué lo mejora y qué lo empeora, y qué te han dicho antes. Después viene la exploración física y el análisis postural, y una explicación de lo encontrado antes de que nadie te toque. Si traes informes o pruebas de imagen, se leen junto a tu historia.
Si el vértigo sigue activo o ha cambiado, quien tiene que verlo es tu otorrino.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




