El dolor cervical es, después del lumbar, el motivo más frecuente de consulta. Esta página cuenta qué se valora en esta consulta del centro de Málaga, qué suele notarse, qué puedes hacer tú en el día a día y cuándo lo que necesitas es tu médico.
Qué es el dolor cervical
Es el dolor en la zona del cuello, desde la base del cráneo hasta los hombros. La mayoría de las veces es de origen mecánico: musculatura sobrecargada, articulaciones que han perdido movilidad y una postura mantenida durante horas. El patrón más repetido es la cabeza adelantada frente a una pantalla, con el cuello aguantando un peso para el que no está pensado.
También aparece tras un accidente de tráfico, después de dormir en mala postura o con el estrés sostenido, que mantiene el trapecio contraído sin que uno se dé cuenta.
Lo que suele notarse
Lo que más se repite en consulta: el cuello cargado a media tarde después de horas de ordenador; la nuca tensa tras un rato largo mirando el móvil; la rigidez al girar la cabeza para mirar al cambiar de carril; y una tensión que sube desde los hombros y acaba en dolor de cabeza en la nuca o detrás de los ojos.
Muchas personas conviven con esto durante meses porque «es normal con el trabajo que tengo». Es frecuente, sí. Pero no hace falta darlo por hecho.
Lo que aquí no hacemos
No diagnosticamos enfermedades neurológicas ni valoramos mareos o dolores de cabeza que no tengan relación con el cuello. Eso es de tu médico y del neurólogo.
No sustituimos las pruebas que te haya pedido tu médico ni cambiamos tu medicación.
No te vamos a dar un número de sesiones antes de explorarte.
Lo que sí abordamos
- Dolor cervical y rigidez al girar o inclinar la cabeza.
- Contractura de trapecio y de la musculatura suboccipital, la que está justo debajo del cráneo.
- Dolor de cabeza de origen cervical: el que nace en el cuello y sube hacia la cabeza. Es uno de los motivos por los que más gente llega a esta consulta.
- Dolor que se refiere al hombro y al brazo.
- Molestias asociadas a una hernia cervical ya diagnosticada, en coordinación con lo que te haya indicado tu médico.
- Postura de trabajo: altura de pantalla, silla y horas seguidas sin moverse.
En el día a día
Pantalla: el borde superior a la altura de los ojos, a un brazo de distancia. Si usas portátil muchas horas, un soporte y un teclado aparte cambian más de lo que parece.
Móvil: súbelo a la altura de la cara en vez de bajar la cabeza hacia él. Diez minutos con el cuello doblado cargan más que una hora bien colocado.
Almohada: la que rellena el hueco entre el hombro y la cabeza si duermes de lado, y una más baja si duermes boca arriba. Boca abajo obliga a pasar la noche con el cuello girado del todo.
Pausas: levantarte y mover el cuello cada hora hace más que un estiramiento largo al final del día.
Nada de esto sustituye lo que te haya indicado tu médico.
Cuándo ir al médico, no aquí
Ve a tu médico o a urgencias si el dolor de cuello viene con pérdida de fuerza en un brazo, torpeza en las manos, mareo intenso, alteración de la visión, del equilibrio o del habla, fiebre, o si aparece tras un golpe fuerte. Y si es un dolor que te despierta cada noche y no cede en ninguna postura.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: a qué te dedicas, cuántas horas pasas delante de una pantalla, cómo duermes, desde cuándo te duele y qué te han dicho antes. Después vienen la exploración física y el análisis postural, y se te explica lo encontrado antes de que nadie te toque. Si tienes pruebas de imagen o informes, tráelos.
Por qué venir, aunque tu cuello «siempre haya estado así»
El dolor de cuello tiene algo traicionero: se instala poco a poco y uno se acostumbra. Se deja de girar la cabeza del todo, se gira el cuerpo entero para mirar atrás, se aprende a trabajar con la nuca cargada. Y como no es grave, nadie se ocupa de ello.
Esa parte sí es nuestra. Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que las articulaciones del cuello que se han quedado rígidas vuelvan a moverse, y que el trapecio deje de hacer el trabajo que no le toca. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero un cuello que se mueve mejor se nota en cosas concretas: acabar la jornada sin la nuca de piedra, girar la cabeza al aparcar sin pensarlo, dormir sin buscar postura.
Si en la primera visita vemos que lo tuyo necesita otra cosa, más pruebas u otro especialista, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo es un ajuste cervical?
Es un movimiento corto y preciso sobre una articulación concreta del cuello, hecho con la cabeza apoyada y relajada. A veces se oye un chasquido: es gas que se libera en la articulación, no un hueso que se coloca. Antes se explora, se te explica qué se va a hacer y por qué, y si no quieres ajuste cervical, hay otras formas de trabajar el cuello. Nunca se hace sin que estés de acuerdo.
¿Necesito volante o derivación?
No. Pero si tienes informes o pruebas, tráelos.
Me duele la cabeza a menudo. ¿Es del cuello?
A veces sí y a veces no. Eso es precisamente lo que se valora en la primera visita. Si no tiene relación con el cuello, te lo diremos y te orientaremos a tu médico.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de lo que se encuentre, y no se puede decir antes de explorarte. En la primera visita se te explica qué se propone y por qué.
¿Atendéis en inglés?
Sí, la consulta se atiende también en inglés.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
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En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.




