El dolor de cuello y hombros es de los motivos más frecuentes por los que alguien entra por la puerta. Casi siempre lleva meses instalado y casi siempre se ha ido aguantando.
De dónde suele venir
Rara vez hay una única causa. Lo habitual es una suma: horas en la misma postura, una zona del cuello que ha perdido movimiento, y una musculatura de hombros y trapecios que lleva semanas trabajando de más para compensarlo. Cuando eso se mantiene, el cuerpo deja de avisar con molestia y empieza a avisar con dolor.
El trabajo de oficina, la conducción larga y dormir en mala posición son sospechosos habituales, pero también lo son los trabajos que obligan a mantener los brazos en alto o la cabeza inclinada durante horas.
Cómo se manifiesta
- Tensión constante en la zona alta de la espalda y los trapecios, que no se va con el descanso.
- Rigidez al girar la cabeza, sobre todo por las mañanas.
- Dolor de cabeza que arranca en la nuca.
- Molestia que baja hacia el hombro o el brazo.
Cuándo no hay que esperar
Hay señales que no son para valorar aquí, sino para ir al médico sin demora: pérdida de fuerza que va a más, adormecimiento que se extiende, dificultad para controlar la orina o las heces, fiebre acompañando al dolor, o un dolor que aparece de golpe tras un golpe fuerte o una caída. Si te reconoces en algo de esto, la consulta que necesitas es la de urgencias, no la nuestra.
Qué hacemos en la consulta
Lo primero es mirar cómo se mueve el cuello y qué está haciendo el resto: los hombros, la zona alta de la espalda y la forma en que respiras y te sientas. Muchas veces el sitio donde duele no es el sitio que falla.
A partir de ahí se trabaja la movilidad de lo que se ha quedado rígido y se le quita carga a lo que está compensando. Y se habla de lo otro, que es la mitad del asunto: cómo tienes montado el puesto de trabajo y qué puedes cambiar sin gastarte dinero.
En Tonovital Centro Quiropráctico, en el centro de Málaga, te atiende José De San Juan Guerrero, fisioterapeuta colegiado nº 5960 y Doctor of Chiropractic por el Sherman College of Chiropractic (Carolina del Sur, EE. UU.), con más de 25 años de consulta.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




