El hormigueo, el adormecimiento y esa sensación de manos dormidas tienen muchas causas, y solo algunas son mecánicas. Esta página explica cuáles se valoran aquí y, sobre todo, cuáles no admiten espera.
Qué es una parestesia
Parestesia es el nombre técnico del hormigueo, el pinchazo o el adormecimiento sin que nadie te toque. Aparece cuando un nervio está irritado o comprimido en algún punto de su recorrido — que puede estar en el cuello, en el hombro, en el codo o en la propia muñeca.
Las causas más frecuentes en las manos son el síndrome del túnel carpiano, la irritación de una raíz nerviosa cervical y la compresión del nervio cubital en el codo. Pero también hay causas que no son mecánicas en absoluto: diabetes, déficit de vitamina B12, tiroides o problemas circulatorios.
Lo que aquí no hacemos
No diagnosticamos neuropatías ni enfermedades del sistema nervioso.
No tratamos la diabetes, el tiroides ni ningún déficit vitamínico, que son causas frecuentes de hormigueo.
No sustituimos el electromiograma ni la valoración del neurólogo cuando hacen falta.
Cuándo hay que ir al médico, no aquí
Esto es lo más importante de la página. Ve al médico, y a urgencias si es de golpe, si el hormigueo:
- Aparece de repente y en un solo lado del cuerpo, sobre todo con debilidad en la cara, el brazo o la pierna, o con dificultad para hablar.
- Viene con pérdida de fuerza real: se te caen las cosas de la mano.
- Afecta a ambos pies o ambas manos a la vez y va a más.
- Aparece tras un golpe fuerte en la cabeza o el cuello.
Lo que sí abordamos
- Dolor cervical con hormigueo que baja por el brazo, cuando ya se ha descartado lo demás.
- Contractura de cuello, trapecio y musculatura escapular.
- Limitación de movimiento del cuello y del hombro.
- Postura de trabajo y hábitos que mantienen la irritación.
Cómo se valora
Se escucha tu historia con detalle —dónde, cuándo, qué lo dispara, si hay pérdida de fuerza, qué te han dicho antes— y después vienen la exploración física y el análisis postural, con una explicación de lo encontrado antes de tocarte. Trae tus informes y tus pruebas.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.




