El síndrome de dolor miofascial es un dolor muscular persistente con puntos concretos que duelen al presionarlos y que refieren molestia a distancia. Esta página explica qué se valora aquí y qué corresponde a tu médico o a una unidad del dolor.
Qué es el dolor miofascial
Se caracteriza por bandas tensas dentro del músculo con puntos especialmente sensibles. Presionarlos reproduce el dolor y, a veces, lo refiere a otra zona: un punto en el trapecio puede doler en la sien, uno en el glúteo puede doler en la pierna.
Suele instalarse tras sobrecarga mantenida, posturas prolongadas, estrés sostenido o una lesión que no acabó de resolverse.
Lo que aquí no hacemos
No tratamos la fibromialgia ni ninguna enfermedad reumatológica, que son cosas distintas aunque se confundan.
No sustituimos a la unidad del dolor ni la medicación pautada.
No prometemos que el dolor desaparezca. El dolor persistente rara vez tiene una única causa y nadie serio te puede dar un plazo.
Lo que sí abordamos
- Dolor cervical y dorsal con puntos sensibles en trapecio, romboides y musculatura suboccipital.
- Dolor lumbar y glúteo por sobrecarga mantenida.
- Limitación de movimiento por la tensión muscular.
- Postura y hábitos de carga que mantienen el problema.
Aquí conviene una franqueza que no siempre se oye: en dolor persistente lo que suele ayudar es la suma de varias cosas —movimiento, sueño, manejo del estrés y trabajo manual— y no una sola de ellas. Si alguien te ofrece la solución única, desconfía.
Cuándo NO es de esta consulta
Ve a tu médico si el dolor viene con fiebre, pérdida de peso sin explicación, hinchazón articular, debilidad progresiva o si te despierta cada noche.
Cómo se valora
Se escucha tu historia con calma —cuánto tiempo llevas, qué has probado, qué te dijeron— y después vienen la exploración física y el análisis postural, con una explicación de lo encontrado antes de tocarte. Trae tus informes si vienes de una unidad del dolor.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.




