Hay quien vive con asma y además tiene dolor de espalda. Son dos cosas distintas y conviene separarlas desde el principio, porque de eso depende que sepas si esta consulta te sirve o no.
Qué es el asma
El asma es una enfermedad respiratoria crónica: las vías aéreas se inflaman y se estrechan. La llevan el médico de familia, el neumólogo o el alergólogo, y su control es farmacológico. No es un problema de la columna y no está dentro del ámbito de la fisioterapia musculoesquelética.
Lo que aquí no hacemos
No abordamos el asma. No la diagnosticamos, no la tratamos y no intervenimos en cómo evoluciona.
No tocamos tu medicación. No la retiramos, no la reducimos y no sugerimos que la reduzcas. La medicación respiratoria, y muy especialmente la de rescate, se modifica únicamente con tu médico.
No sustituimos a tu especialista. Si tu asma no está bien controlada, eso se habla con quien la lleva.
Lo que sí abordamos
El dolor musculoesquelético, que puede convivir con cualquier enfermedad crónica sin tener nada que ver con ella:
- Dolor lumbar que aparece al levantarte o después de estar mucho rato sentado.
- Dolor cervical y la tensión de cuello y hombros.
- Molestias entre los omóplatos y rigidez de la zona dorsal.
- Hernias discales con síntomas, cuando hay dolor y no solo una imagen.
Es frecuente que alguien de menos de treinta años llegue con dolor de espalda que va y viene desde hace meses, pensando que a esa edad no toca. Ese es un motivo de consulta corriente y es exactamente lo que aquí se valora.
Cómo se valora
Primero se escucha la historia: desde cuándo, cómo empezó, qué lo mejora y qué lo empeora. Después viene la exploración física y el análisis postural. Y luego te explicamos qué hemos encontrado, antes de que nadie te toque.
Si lo que tienes no es cosa nuestra, te lo decimos y te orientamos. Eso incluye el asma.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




