Muchos padres llegan preguntando por el rendimiento deportivo de un hijo que además tiene asma. Conviene separar las dos cosas antes de nada.
El asma en el deporte adolescente
El asma es una enfermedad respiratoria crónica. En adolescentes deportistas es frecuente, se controla con medicación y su seguimiento corresponde al pediatra, al neumólogo o al alergólogo.
Que un chaval con asma pueda o no competir es una decisión médica, no nuestra.
Lo que aquí no hacemos
No abordamos el asma ni la capacidad respiratoria.
No tocamos su medicación ni sugerimos cambiarla, ni antes ni después de entrenar.
No damos el alta deportiva ni decidimos si puede competir.
Lo que sí abordamos
Lo musculoesquelético del deportista joven, que es motivo de consulta frecuente:
- Dolor lumbar por carga de entrenamiento.
- Dolor cervical y dorsal por gestos repetidos.
- Molestias articulares de origen mecánico.
- Valoración postural en una etapa de crecimiento.
En adolescentes que entrenan muchas horas, el dolor de espalda se normaliza y se aguanta. Vale la pena mirarlo, porque a esa edad la mecánica todavía se está formando.
Con menores, la valoración se hace siempre con el padre, la madre o el tutor delante.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: desde cuándo, cómo empezó, qué lo mejora y qué lo empeora, y qué te han dicho antes. Después viene la exploración física y el análisis postural, y una explicación de lo encontrado antes de que nadie te toque. Si traes informes o pruebas de imagen, se leen junto a tu historia.
Si lo que preocupa es la respiración, eso es del pediatra o del neumólogo, y así se dirá.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




