Dolor de espalda en el embarazo: qué se valora y qué no

El embarazo cambia postura y peso en pocos meses. Qué parte del dolor de espalda se valora aquí y qué es de tu matrona.

El embarazo cambia la postura, el peso y la laxitud de los ligamentos en pocos meses, y la espalda lo nota. Esa parte —el dolor lumbar y pélvico del embarazo— sí se valora aquí. El embarazo en sí lo llevan tu matrona y tu ginecólogo.

Por qué duele la espalda en el embarazo

A partir del segundo trimestre el centro de gravedad se desplaza hacia delante, la curva lumbar se acentúa y la pelvis se prepara para el parto soltando ligamentos. Es fisiología normal, no una enfermedad, pero explica por qué aparece dolor lumbar, dolor en la zona de las nalgas o molestias al girarse en la cama.

Es frecuente y no significa que algo vaya mal. También suele ceder después del parto.

Lo que aquí no hacemos

No llevamos tu embarazo. Eso es de tu matrona y tu ginecólogo, y sus revisiones no se sustituyen ni se espacian por venir aquí.

No influimos en la presentación del bebé, ni en la fecha del parto, ni en cómo será. Ninguna terapia manual hace eso, y quien lo insinúe no está siendo honesto contigo.

No tratamos náuseas, tensión alta, diabetes gestacional ni ninguna otra condición del embarazo.

Lo que sí abordamos

  • Dolor lumbar del segundo y tercer trimestre.
  • Dolor en la pelvis y la zona sacroilíaca, el que aparece al andar o al subir escaleras.
  • Dolor cervical y dorsal por el cambio postural y, después, por las horas de lactancia.
  • Molestias al dormir por no encontrar postura.
  • Dolor de espalda tras el parto, cuando ya se ha pasado la revisión.

Cómo se valora, y con qué cuidado

Se empieza escuchando: en qué semana estás, cómo va el embarazo, qué te ha dicho tu matrona, y qué te duele exactamente. Después viene una exploración adaptada —camilla en posición adecuada, sin tumbarte boca abajo— y se te explica lo encontrado antes de tocarte.

Trae siempre lo que te haya dicho tu matrona o tu ginecólogo. Y si tienes un embarazo de riesgo, sangrado, contracciones antes de tiempo o cualquier aviso de tu equipo, tu camino es ese equipo y no esta consulta.

Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista

Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.

Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.

Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.

Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.

Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar

En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.

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