La displasia de cadera es un problema estructural de la articulación. No se corrige desde fuera, y esta página empieza diciéndolo.
Qué es la displasia de cadera
Es una alteración en la forma de la articulación: el acetábulo no cubre bien la cabeza del fémur. Cuando aparece en el adulto, suele venir de la infancia y con los años puede acelerar el desgaste articular.
La valora y la trata traumatología, con radiografías y, según el caso, cirugía. Es una cuestión de forma del hueso, no de tensión muscular.
Lo que aquí no hacemos
No corregimos la displasia. La forma de la articulación no se modifica con terapia manual, y aquí no se va a insinuar que sí.
No sustituimos a traumatología ni valoramos indicaciones quirúrgicas.
No interpretamos tus radiografías como si fuéramos tu traumatólogo. Se leen para entender tu caso, no para diagnosticar la displasia.
Lo que sí abordamos
Lo que sí se puede valorar alrededor:
- Dolor lumbar asociado a una marcha alterada.
- Dolor de cadera y glúteo de origen mecánico.
- Compensaciones de la columna por diferencia funcional entre las dos piernas.
- Rigidez y limitación de movimiento.
Cuando una cadera no trabaja bien durante años, la zona lumbar acaba compensando. Esa compensación sí es mecánica y sí se puede mirar.
Mejorarla no cambia la displasia. Son dos cosas distintas y conviene tenerlas separadas desde el principio.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: desde cuándo, cómo empezó, qué lo mejora y qué lo empeora, y qué te han dicho antes. Después viene la exploración física y el análisis postural, y una explicación de lo encontrado antes de que nadie te toque. Si traes informes o pruebas de imagen, se leen junto a tu historia.
Si tu cadera está pendiente de valoración quirúrgica, eso manda, y esta consulta es como mucho un acompañamiento.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




