Artritis y artrosis se confunden constantemente, y no son lo mismo. De esa diferencia depende quién debe atenderte.
Artritis no es lo mismo que artrosis
La artritis es una inflamación de la articulación, y en su forma más conocida, la artritis reumatoide, tiene origen autoinmune. Cursa con hinchazón, calor y rigidez matutina prolongada, y la lleva reumatología con tratamiento farmacológico específico.
La artrosis es desgaste del cartílago, un proceso mecánico y degenerativo. Duele más con el uso y menos en reposo, y la rigidez de por la mañana es corta.
Lo que aquí no hacemos
No abordamos la artritis inflamatoria ni autoinmune. No influimos en la enfermedad ni en los brotes.
No tocamos tu medicación. Los tratamientos de la artritis reumatoide requieren control médico estrecho.
No sustituimos a reumatología, y ante una articulación hinchada, caliente y con rigidez matutina larga, lo que corresponde es el médico.
Lo que sí abordamos
El dolor articular de origen mecánico, que sí:
- Dolor lumbar y cervical.
- Molestias articulares por sobrecarga o por desgaste.
- Rigidez y limitación de movimiento de causa mecánica.
- Compensaciones de la columna por una articulación que trabaja mal.
Alguien con artritis diagnosticada puede tener además una lumbalgia corriente que no tiene nada que ver con su enfermedad. Distinguirlo es parte de la valoración.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: desde cuándo, cómo empezó, qué lo mejora y qué lo empeora, y qué te han dicho antes. Después viene la exploración física y el análisis postural, y una explicación de lo encontrado antes de que nadie te toque. Si traes informes o pruebas de imagen, se leen junto a tu historia.
Si nunca te ha visto un reumatólogo y tienes articulaciones hinchadas, ese es el primer paso.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




