Me llamo Pilar, y me operaron de los dos oídos en 1987. El oído derecho me funcionaba muy bien, pero el oído izquierdo se me volvió a bloquear. Empecé a tener vertigo, y cada vez perdía más audición. Cuando decidí acudir a un quiropráctico, había pasado dos meses de verano con 12 crisis de vértigo.
Estaba en cama sin poderme mover, y el vértigo me anuló completamente. Tenía miedo de todo: de quedarme sola y de salir a la calle. Tenía una inseguridad horrorosa.
Tomaba 20 pastillas diarias
Esa inseguridad se trasladó también al plano psicológico, y terminé por no atreverme ni a decir lo que pensaba. El otorrino me hacía pruebas y más pruebas. Cada vez me aumentaba más y más la medicación. Fui al neurólogo y también me dio más pastillas.
Cuando llegué al quiropráctico, hace ahora casi 6 años, estaba tomando 20 pastillas diarias. Me tenían que acompañar a la consulta, estaba fatal y me mareaba con sólo echarme en la camilla. Cuando veía que la gente se levantaba sola de la camilla, siempre pensaba que ese momento no llegaría para mí.
El vertigo desapareció
A medida que avanzaba el tratamiento quiropráctico se me iba quitando el miedo y la angustia. Y pude suprimir muchos de los medicamentos. Mi cara de sufrimiento se fue transformando en una cara alegre. Y por supuesto mi vertigo desapareció.
En mi última revisión médica me han hecho radiografías de la columna, y me han dicho que es imposible que no tenga dolor. Pero mi última densitometría ha salido mejor que la de hace 7 años.
Ahora estoy muy contenta, todo me hace ilusión: salir cenar… Tengo incluso más coraje que antes. Estoy contentísima con los ajustes, y ya he remitido a muchos amigos y familiares al quiropráctico.
Pilar O.
El artículo apareció publicado en el libro Más Años en su Vida y Más Vida en sus Años.
En algunos casos se ha variado un poco la redacción para ajustarla a los usos del español.
Todas las historias publicadas aquí son reales, aunque la imagen no es la del protagonista, es de archivo. Asimismo, se reflejan los datos personales tal y como aparecieron publicados.
El vértigo es una sensación de movimiento o giros que a menudo se describe como mareo. El vértigo no es lo mismo que sentirse aturdido. Las personas con vértigo sienten como si realmente estuvieran girando o moviéndose, o como si el mundo estuviera girando a su alrededor.
Ref. Medlineplus.gov



