Una escoliosis diagnosticada la lleva el traumatólogo. Lo que sí se valora en esta consulta es el dolor de espalda que muchas veces la acompaña. Esta página explica dónde está la frontera.
Qué es una escoliosis y quién la lleva
Es una desviación lateral de la columna con rotación de las vértebras. Se mide en grados sobre una radiografía y su seguimiento —incluida la decisión de usar corsé o de operar— corresponde al traumatólogo o al cirujano de columna, especialmente en niños y adolescentes, que es cuando puede progresar.
En el adulto, una escoliosis ya establecida suele estar estable. Lo que cambia con los años no es tanto el grado como la carga que soportan músculos y articulaciones.
Lo que suele notarse en el día a día
Mucha gente con escoliosis no tiene dolor, y tener una curva no significa que vayas a tenerlo. Cuando aparece, lo que más se repite en consulta es esto: un lado de la espalda que se carga antes que el otro, la zona lumbar que protesta tras estar mucho rato de pie, un hombro que parece más alto y se tensa, y la sensación de no encontrar postura cómoda al final del día.
También es frecuente que las molestias aparezcan en épocas concretas: más horas sentado, un cambio de trabajo, un embarazo, dejar de hacer ejercicio. La curva es la misma; lo que ha cambiado es la carga.
Lo que aquí no hacemos
No corregimos la curva. Ninguna terapia manual endereza una escoliosis estructural, y quien diga lo contrario no está siendo honesto contigo.
No sustituimos el corsé ni el seguimiento del especialista.
No opinamos sobre si operarte o no. Esa decisión es entre tu cirujano y tú, con tus pruebas delante. Nadie ajeno a tu caso debería influir en ella, ni a favor ni en contra.
Lo que sí abordamos
El componente musculoesquelético que convive con la escoliosis:
- Dolor lumbar y dolor dorsal por sobrecarga asimétrica.
- Dolor cervical y tensión mantenida de hombros.
- Rigidez y limitación de movimiento al girarte o agacharte.
- Molestias tras estar mucho rato de pie o sentado.
Una columna que trabaja asimétrica se fatiga antes. Aliviar esa carga y mantener movilidad no cambia los grados de la curva, pero sí puede cambiar cómo te encuentras al final del día. Conviene tener clara esa diferencia.
Si lo que más te molesta es la zona baja de la espalda, lo tienes explicado también en lumbalgia en Málaga.
En el día a día
Moverte ayuda más que protegerte. Caminar, nadar o el ejercicio que te guste son buenos aliados de una espalda con escoliosis. Si te ha indicado ejercicios tu especialista o tu fisioterapeuta, esos van primero.
Cambia de postura a menudo. Más que buscar la postura perfecta, lo que cansa es mantener cualquier postura durante horas. Levántate cada rato si trabajas sentado.
Reparte las cargas. La mochila con las dos asas, la compra en las dos manos, y alterna el lado en el que llevas el bolso.
Cuándo volver al especialista, no aquí
Vuelve a tu traumatólogo si notas que la curva cambia (la ropa cae distinta, un hombro o una cadera se ven más altos que antes), si aparece dolor que te despierta por la noche, o si notas pérdida de fuerza, hormigueo que no cede o cambios al orinar. Y en niños y adolescentes, cualquier duda sobre la curva es primero del especialista.
Cómo se valora
Se empieza escuchando tu historia: desde cuándo la conoces, quién te lleva, qué grados tienes si lo sabes, qué te limita hoy y qué te han dicho antes. Después vienen la exploración física y el análisis postural, y una explicación de lo encontrado antes de que nadie te toque. Trae tus radiografías o tu informe, mejor si indican los grados de la curva (el ángulo de Cobb): se leen junto a tu historia.
Si tienes una escoliosis en crecimiento, o sin valorar por un especialista, tu primer paso es el traumatólogo y no esta consulta.
Por qué venir, aunque tu escoliosis la lleve el traumatólogo
El traumatólogo vigila la curva: cuántos grados tiene, si progresa, si hace falta corsé. Es su trabajo y lo hace bien. Pero una curva estable puede seguir dando guerra, y de eso no se ocupa nadie en la revisión de cada año o cada dos.
Esa parte sí es nuestra. Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que los segmentos de la columna que se han quedado rígidos vuelvan a moverse y que la musculatura del lado que más trabaja deje de cargar con todo. Eso no cambia los grados y no te lo vamos a vender como tal. Pero una espalda que se mueve mejor se nota: llegar al final de la jornada sin esa punzada en un costado, aguantar de pie en una cola, dormir sin dar vueltas buscando postura.
Si en la primera visita vemos que lo tuyo necesita otra cosa —una radiografía nueva, volver al especialista—, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede enderezar la columna?
No. Una escoliosis estructural no se endereza con terapia manual. Lo que sí se puede trabajar es el dolor y la movilidad que la acompañan.
Llevo años con escoliosis y nunca me dolió. ¿Por qué ahora?
Suele ser por un cambio de carga: más horas sentado, menos ejercicio, un embarazo, un trabajo nuevo. Se valora qué ha cambiado.
¿Atendéis a niños y adolescentes?
Sí. En esas edades la escoliosis la sigue el traumatólogo o el pediatra, que es quien decide los controles, el corsé o la cirugía si hacen falta. Aquí se valora el dolor de espalda y la movilidad, en coordinación con ese seguimiento y nunca en su lugar. Trae sus radiografías e informes.
¿Necesito volante?
No, pero trae tus radiografías e informes.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
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En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad.




