Una hernia discal es uno de esos diagnósticos que se reciben con miedo, muchas veces porque la palabra llega antes que la explicación.
Qué es una hernia discal
Entre cada dos vértebras hay un disco, con una envuelta fibrosa por fuera y un núcleo más blando dentro. Se habla de hernia cuando parte de ese contenido sale por una fisura de la envuelta. Si la envuelta solo se abomba, sin que salga nada, se llama protrusión. Ref. Espalda.org
Puede aparecer en cualquier tramo de la columna, aunque las más frecuentes son las lumbares y las cervicales.
Por qué a veces duele mucho y a veces nada
El dolor no depende solo del tamaño de la hernia. Depende de si comprime o irrita una raíz nerviosa, de la inflamación de la zona y de cómo se está moviendo el resto de la columna para compensar. Hay hernias que aparecen por casualidad en una prueba hecha por otro motivo, en personas sin ninguna molestia.
Eso también explica por qué dos personas con imágenes parecidas pueden llevar vidas muy distintas.
Cómo se manifiesta
- Si es lumbar: dolor en la zona baja de la espalda que puede bajar por el glúteo y la pierna, lo que se conoce como ciática.
- Si es cervical: dolor de cuello que se extiende al hombro o al brazo, a veces con hormigueo.
- Molestias que empeoran al estar mucho rato sentado, al toser o al inclinarse hacia delante.
Cuándo no hay que esperar
Hay señales que no son para valorar aquí, sino para ir al médico sin demora: pérdida de fuerza que va a más, adormecimiento que se extiende, dificultad para controlar la orina o las heces, fiebre acompañando al dolor, o un dolor que aparece de golpe tras un golpe fuerte o una caída. Si te reconoces en algo de esto, la consulta que necesitas es la de urgencias, no la nuestra.
Qué hacemos en la consulta
Se empieza por entender tu caso: cuánto tiempo llevas, qué lo desencadenó, qué movimientos lo reproducen y qué te alivia. Se explora la movilidad de la columna y cómo está respondiendo la musculatura. Los informes y las pruebas que traigas se leen junto a tu historia.
El trabajo va sobre el movimiento y sobre la musculatura que lleva tiempo compensando, y sobre lo que puedes hacer tú en casa y en el trabajo. Una hernia no se arregla con las manos, y no te lo vamos a vender así. Lo que sí se puede es que te muevas con menos dolor mientras tu caso evoluciona, y que sepas qué esperar.
Si lo tuyo requiere valoración médica o quirúrgica, te lo diremos.
En Tonovital Centro Quiropráctico, en el centro de Málaga, te atiende José De San Juan Guerrero, fisioterapeuta colegiado nº 5960 y Doctor of Chiropractic por el Sherman College of Chiropractic (Carolina del Sur, EE. UU.), con más de 25 años de consulta.
Por qué venir, aunque tu caso lo lleve otro especialista
Que tu diagnóstico lo lleve tu médico no significa que tengas que aguantar el dolor de espalda que lo acompaña. Son dos cosas distintas, y la segunda sí es nuestra.
Lo que se trabaja aquí es el movimiento: que una articulación que se ha quedado rígida vuelva a moverse, y que la musculatura que lleva semanas compensando deje de hacerlo. Eso no cura ninguna enfermedad y no te lo vamos a vender como tal. Pero moverse con menos dolor cambia cómo se pasa el día: dormir de un tirón, agacharte a atarte los zapatos, conducir mirando por encima del hombro, coger a un nieto en brazos.
Y no hace falta esperar a estar mal para venir. Mantener la movilidad cuesta menos que recuperarla, y esa es la razón por la que muchos pacientes siguen viniendo cuando ya no les duele nada.
Si en la primera visita resulta que lo tuyo no es de aquí, te lo diremos ese mismo día. Preferimos decírtelo a que pierdas tiempo y dinero. Y esa es, exactamente, la razón por la que puedes fiarte de lo que sí te digamos.
Quiropráctico y fisioterapeuta en el centro de Málaga · C/ Córdoba 6 · 952 221 078 · cómo llegar
En esta consulta se abordan molestias musculoesqueléticas de columna y articulaciones. No se diagnostican ni se abordan enfermedades sistémicas, respiratorias, autoinmunes, metabólicas o neurológicas, ni se sustituye el tratamiento médico prescrito. Si tienes un diagnóstico de este tipo, tu especialista es quien lleva tu enfermedad. Lo que sí podemos valorar es el dolor de espalda, cuello o articulaciones que conviva con ella.




